Esta mañana se ha llevado a cabo la celebración de la imposición de la ceniza que abre el tiempo de Cuaresma en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

Iniciamos este tiempo reflexionando sobre nuestro compromiso de mejora constante; comenzamos mirándonos a nosotros mismos, reconociendo que como humanos no somos perfectos, que cometemos errores y que de ellos debemos aprender.

Ese reconocimiento y compromiso de mejora simboliza la transformación personal que deseamos y el renacer con fuerza de nuestros fallos, que metafóricamente representamos con la ceniza con la que se inicia la Cuaresma.

La transformación debe ir acompañada de acciones que evidencien nuestra conversión con las que testimoniemos, con coherencia evangélica, ese renacer de nuestras propias cenizas.

Durante este tiempo el Equipo de Pastoral ha preparado diferentes tutorías, reflexiones de la mañana, cartelería… que animan y dinamizan la actividad de la Comunidad Educativa.