En edades tempranas los niños tienen una percepción del tiempo muy distinta de la que tenemos los adultos. Para trabajar la orientación y la noción del tiempo es fundamental que asimilen ritmos a través de rutinas con las que toman conciencia de, por ejemplo, las diferentes partes del día, los días de las semana, estaciones del año… Todo ello es fundamental para que lleguen a entender los ciclos de la naturaleza y asimilen cómo se deben adaptar.

En la guardería de La Salle desarrollamos la observación y la percepción atendiendo y registrando los cambios que ocurren en nuestro entorno natural: como vestimos, los animales, alimentos característicos de cada época, la vegetación y el tiempo atmosférico entre otros.

Tras el trabajo sobre el otoño que han realizado nuestros alumnos, y siguiendo los pasos de cómo trabajar en un aprendizaje basado en proyectos (ECABP), los alumnos se han reunido en el rincón de asamblea para reflexionar entre todos sobre dicha estación y sus efectos en el entorno. Han descubierto que en otoño las hojas de algunos de los árboles que se vuelven de color amarillo, naranja y marrón y que caen al suelo, pertenecen a los árboles de hoja caduca; también han aprendido la canción “viento de otoño” y el producto de todo este aprendizaje adquirido ha sido la creación de un árbol estampado en pintura de dedos en forma de hoja.